Serie: La vida debajo de tu vida
Cuando nada cambia
Querido Señor Jesús, admito que he fallado. He pecado y necesito tu perdón. Creo que viviste, moriste y resucitaste para que yo pudiera conectarme con Dios. Te confieso como mi Señor y Salvador personal. Te entrego mi pasado, presente y futuro. Toma mi vida y úsala. Te la entrego. Gracias por salvarme. Amén.
Idea Principal
La mayoría de las personas vienen a Dios buscando algo: ayuda, sanidad, dirección pero el rey David nos muestra otro camino. En medio de amenazas y temores, no pide cosas. Pide una sola cosa: habitar, contemplar y buscar al Señor.
Escritura
Salmos 27: 1-6
El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida;
¿quién me asustará?
2 Cuando los malvados avanzan contra mí
para devorar mis carnes,
cuando mis enemigos y adversarios me atacan,
son ellos los que tropiezan y caen.
3 Aun cuando un ejército me asedie,
no temerá mi corazón;
aun cuando una guerra estalle contra mí,
yo mantendré la confianza.
4 Una sola cosa pido al Señor
y es lo único que persigo:
habitar en la casa del Señor
todos los días de mi vida,
para contemplar la hermosura del Señor
y buscar orientación en su Templo.
5 Porque en el día de la aflicción
él me resguardará en su morada;
al amparo de su santuario me protegerá
y me pondrá en alto sobre una roca.
6 Me hará prevalecer
frente a los enemigos que me rodean;
en su santuario ofreceré sacrificios de alabanza
y cantaré y entonaré salmos al Señor.
Preguntas para Discusion
- Para empezar: Si Dios te pudiera dar una sola cosa ahora mismo sin condiciones ¿qué sería y por qué?
- ¿Cuáles son algunas maneras en que tratamos la oración como una llamada de servicio al cliente en vez de una relación con Dios?
- Lee Salmo 27:4–6. ¿Por qué crees que David pide presencia en lugar de provisión? ¿Cómo te reta o inspira eso?
- ¿De los tres movimientos habitar, contemplar, o preguntar cuál necesitas practicar esta semana? ¿Cómo se vería eso en tu día a día?
- ¿Cómo ha cambiado tu deseo por Dios a lo largo de esta serie? ¿Qué puedes hacer esta semana para profundizar ese deseo?
Avanzando
En lugar de solo pedir a Dios que arregle nuestras vidas, ¿qué tal si le pedimos que nos forme a través de Su presencia? Como David, comienza tus oraciones esta semana con: “Dios, te quiero a Ti más que a nada.” A medida que habites, contemples y preguntes, descubrirás que la presencia que buscas ya te está buscando a ti.
Mensajes en esta Serie
-
Cuando nada cambia
Currently Playing -
La oración y el Espíritu Santo
Micah McLellan, enero 25, 2026
-
Cuando las oraciones se vuelven reales
Andrew Ruiz, enero 18, 2026
-
Dios me escucha?
Andrew Ruiz, enero 11, 2026
-
Acércame a ti
Andrew Ruiz, enero 04, 2026