Serie: Domingos Únicos
Mientras aún estaba oscuro
Querido Señor Jesús, admito que he fallado. He pecado y necesito tu perdón. Creo que viviste, moriste y resucitaste para que yo pudiera conectarme con Dios. Te confieso como mi Señor y Salvador personal. Te entrego mi pasado, presente y futuro. Toma mi vida y úsala. Te la entrego. Gracias por salvarme. Amén.
Idea Principal
¿Qué hacemos cuando la vida todavía se siente oscura? La Pascua no comienza con celebración, sino con confusión, dolor y preguntas sin respuesta. María Magdalena llegó al sepulcro esperando que la muerte tuviera la última palabra, pero en cambio se encontró con Jesús resucitado. Juan 20:1–18 nos muestra que la resurrección nos encuentra en nuestro dolor, rompe nuestras suposiciones y nos recuerda que Jesús todavía llama a las personas por su nombre y las envía con esperanza.
Escritura
Juan 20: 1-20
El primer día de la semana, muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que habían removido la piedra que cubría la entrada. 2 Así que fue corriendo a ver a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
—¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!
3 Entonces Pedro y el otro discípulo se dirigieron al sepulcro. 4 Ambos fueron corriendo, pero como el otro discípulo corría más rápido que Pedro, llegó primero al sepulcro. 5 Inclinándose, se asomó y vio allí las vendas, pero no entró. 6 Tras él llegó Simón Pedro y entró en el sepulcro. Vio allí las vendas 7 y el sudario que había cubierto la cabeza de Jesús, aunque el sudario no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. 8 En ese momento entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; y vio y creyó. 9 Hasta entonces no habían entendido la Escritura que dice que Jesús tenía que resucitar.
Jesús se aparece a María Magdalena
10 Los discípulos regresaron a su casa, 11 pero María se quedó afuera llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro 12 y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.
13 —¿Por qué lloras, mujer? —le preguntaron los ángeles.
—Es que se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto —les respondió.
14 Apenas dijo esto, volvió la mirada y allí vio a Jesús de pie, aunque no sabía que era él. 15 Jesús dijo:
—¿Por qué lloras, mujer? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que se trataba del que cuidaba el huerto, le dijo:
—Señor, si usted se lo ha llevado, dígame dónde lo ha puesto y yo iré por él.
16 —María —dijo Jesús.
Ella se volvió y exclamó:
—¡Raboni! (que en hebreo significa “Maestro”).
17 Jesús le dijo:
—No me detengas,[a] porque todavía no he vuelto al Padre. Ve más bien a mis hermanos y diles: “Vuelvo a mi Padre, que es Padre de ustedes; a mi Dios, que es Dios de ustedes”.
18 María Magdalena fue a dar la noticia a los discípulos. «¡He visto al Señor!», exclamaba, y les contaba lo que él le había dicho.
Preguntas de Discusion
- ¿Has vivido alguna situación que al principio parecía completamente sin esperanza, pero después viste que Dios estaba haciendo algo más profundo?
- Lee Juan 20:1–2. ¿Por qué crees que María asumió que se habían llevado el cuerpo de Jesús en vez de pensar que había resucitado? ¿Qué nos enseña eso sobre el dolor y las expectativas humanas?
- ¿Cuáles son algunas “suposiciones cerradas” con las que vive la gente hoy, como “nada va a cambiar” o “este dolor es la última palabra”?
- ¿Cómo desafía la resurrección esas ideas? Lee Juan 20:11–16. ¿Por qué es tan significativo que Jesús llamara a María por su nombre?
- ¿Cómo cambia eso la manera en que ves tu relación personal con Él? Lee Juan 20:17–18. ¿Qué te llama la atención de que Jesús enviara a María a anunciar la noticia?
- ¿Cómo puede nuestro dolor, confusión o pasado convertirse en parte de nuestro testimonio para Cristo?
Siguiendo Adelante
Cuando la vida se sienta oscura, quédate cerca de Jesús el tiempo suficiente para escuchar Su voz. Llévale tus preguntas sinceras, permite que Él te recuerde quién eres y está dispuesto a decirles a otros: “He visto al Señor.”
Mensajes en esta Serie
-
Mientras aún estaba oscuro
Currently Playing -
Creer no es suficiente
Jasmine Medina, marzo 29, 2026
-
¿Qué te impide mantenerte a ti mismo?
Roger Sanchez, marzo 15, 2026
-
Preparado para lo que sigue
Andrew Ruiz, diciembre 28, 2025
-
Domingo de Pentecostés
Andrew Ruiz, junio 08, 2025