Serie: El hombre más feliz en la cárcel
Completa la frase
Querido Señor Jesús, admito que he fallado. He pecado y necesito tu perdón. Creo que viviste, moriste y resucitaste para que yo pudiera conectarme con Dios. Te confieso como mi Señor y Salvador personal. Te entrego mi pasado, presente y futuro. Toma mi vida y úsala. Te la entrego. Gracias por salvarme. Amén.
Idea Principal
Todos vivimos para algo. Pablo estaba encadenado a un guardia romano, enfrentando una posible ejecución, y aun así tenía gozo. El secreto estaba en un espacio en blanco que él ya había llenado. La pregunta es: ¿qué hay en el tuyo?
Escritura
Filipenses 1:12-30 (NVI)
¹² Hermanos, quiero que sepan que, en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio. ¹³ Es más, se ha hecho evidente a toda la guardia del palacio y a todos los demás que estoy encadenado por causa de Cristo. ¹⁴ Gracias a mis cadenas, ahora más que nunca la mayoría de los hermanos, confiados en el Señor, se han atrevido a anunciar sin temor la palabra de Dios.
¹⁵ Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad, pero otros lo hacen con buenas intenciones. ¹⁶ Estos últimos lo hacen por amor, pues saben que he sido puesto para la defensa del evangelio. ¹⁷ Aquellos predican a Cristo por ambición personal y no por motivos puros, creyendo que así van a aumentar las angustias que sufro en mi prisión. ¹⁸ ¿Qué importa? Al fin y al cabo, y sea como sea, con motivos falsos o con sinceridad, se predica a Cristo. Por eso me alegro; es más, seguiré alegrándome ¹⁹ porque sé que, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo, todo esto resultará en mi liberación.
²⁰ Mi ardiente anhelo y esperanza es que en nada seré avergonzado, sino que con toda libertad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo. ²¹ Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. ²² Ahora bien, si seguir viviendo en este cuerpo representa para mí un trabajo fructífero, ¿qué escogeré? ¡No lo sé! ²³ Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor, ²⁴ pero por el bien de ustedes es preferible que yo permanezca en este cuerpo. ²⁵ Convencido de esto, sé que permaneceré y continuaré con todos ustedes para contribuir a su jubiloso avance en la fe. ²⁶ Así, cuando yo vuelva, su satisfacción en Cristo Jesús abundará por causa mía.
²⁷ Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, solo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio ²⁸ y sin temor alguno a sus adversarios, lo cual es para ellos señal de destrucción. Para ustedes, en cambio, es señal de salvación, y esto proviene de Dios. ²⁹ Porque a ustedes se les ha concedido no solo creer en Cristo, sino también sufrir por él, ³⁰ pues sostienen la misma lucha que antes me vieron sostener, y que ahora saben que sigo sosteniendo.
Filipenses 1:12-14
Hermanos, quiero que sepan que, en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio. Es más, se ha hecho evidente a toda la guardia del palacio y a todos los demás que estoy encadenado por causa de Cristo. Gracias a mis cadenas, ahora más que nunca la mayoría de los hermanos, confiados en el Señor, se han atrevido a anunciar sin temor la palabra de Dios.
Hechos 28:16, 30
Cuando llegamos a Roma, a Pablo se le permitió tener su domicilio particular, con un soldado que lo custodiara… Durante dos años completos permaneció Pablo en la casa que tenía alquilada, y recibía a todos los que iban a verlo.
Marcos 4:38
Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. “¡Maestro!”, gritaron, “¿no te importa que nos ahoguemos?”
Filipenses 1:12
Hermanos, quiero que sepan que, en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio.
Filipenses 4:22
Todos los santos les mandan saludos, especialmente los de la casa del emperador.
Hechos 16:25
A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban.
Romanos 8:28
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.
Filipenses 1:18-20
¿Qué importa? Al fin y al cabo, y sea como sea, con motivos falsos o con sinceridad, se predica a Cristo. Por eso me alegro; es más, seguiré alegrándome porque sé que, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo, todo esto resultará en mi liberación. Mi ardiente anhelo y esperanza es que en nada seré avergonzado, sino que con toda libertad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo.
Job 13:16
En todo caso, esto podría ser mi salvación, pues ningún impío llegaría hasta su presencia.
Filipenses 1:21-24
Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Ahora bien, si seguir viviendo en este cuerpo representa para mí un trabajo fructífero, ¿qué escogeré? ¡No lo sé! Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor, pero por el bien de ustedes es preferible que yo permanezca en este cuerpo.
Juan 17:19
Y por ellos me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.
Preguntas de DBS
- ¿Qué te llamó la atención de este pasaje y por qué?
- ¿Qué nos muestra este pasaje acerca de Dios y cómo Él obra?
- ¿Qué nos muestra acerca de las personas, incluyéndonos a nosotros?
- Pablo dice: “Para mí el vivir es Cristo.” Si eres honesto, ¿qué ha estado en ese espacio en blanco para ti últimamente?
- ¿Qué vas a obedecer de este pasaje esta semana y con quién lo vas a compartir?