Serie: En la tierra como en el cielo
Bienaventurados los Ceros Espirituales
Querido Señor Jesús, admito que he fallado. He pecado y necesito tu perdón. Creo que viviste, moriste y resucitaste para que yo pudiera conectarme con Dios. Te confieso como mi Señor y Salvador personal. Te entrego mi pasado, presente y futuro. Toma mi vida y úsala. Te la entrego. Gracias por salvarme. Amén.
Idea Principal
Jesús no comienza con reglas ni listas de tareas, sino con una declaración disruptiva: “Bienaventurados los pobres en espíritu.” Esta afirmación sacude nuestra forma de entender la bendición. Confronta nuestro orgullo, nuestra necesidad de controlar, y nuestra autosuficiencia. Nos recuerda que el Reino de los Cielos no se gana…se recibe por quienes reconocen que lo necesitan desesperadamente.
Escritura
Mateo 4: 23-25
23 Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas noticias del reino y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente. 24 Su fama se extendió por toda Siria y le llevaban todos los que padecían de diversas enfermedades, los que sufrían de dolores graves, los endemoniados, los epilépticos y los paralíticos, y él los sanaba. 25 Lo seguían grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y de la región al otro lado del Jordán.
Mateo 5: 1-3
Cuando vio a las multitudes, subió a la ladera de una montaña y se sentó. Sus discípulos se le acercaron, 2 tomó él la palabra y comenzó a enseñarles diciendo:
3 «Dichosos los pobres en espíritu,
porque el reino de los cielos les pertenece.
Lucas 14: 15-21
15 Al oír esto, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo:
—¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!
16 Jesús contestó:
—Cierto hombre preparó un gran banquete e invitó a muchas personas. 17 A la hora del banquete mandó a su siervo a decirles a los invitados: “Vengan, porque ya todo está listo”. 18 Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. El primero dijo: “Acabo de comprar un terreno y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes”. 19 Otro indicó: “Acabo de comprar cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Te ruego que me disculpes”. 20 Y otro alegó: “Acabo de casarme y por eso no puedo ir”. 21 El siervo regresó y le informó de esto a su señor. Entonces el dueño de la casa se enojó y ordenó a su siervo: “Sal de prisa por las plazas y los callejones del pueblo y trae acá a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”.
Lucas 17: 11-16
11 Un día, siguiendo su viaje a Jerusalén, Jesús pasaba por Samaria y Galilea. 12 Cuando estaba por entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres que tenían enferma la piel. Como se habían quedado a cierta distancia, 13 gritaron: —¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!
14 Al verlos, les dijo: —Vayan a presentarse a los sacerdotes.
Resultó que, mientras iban de camino, quedaron limpios.
15 Uno de ellos, al verse ya sano, regresó alabando a Dios a grandes voces. 16 Cayó rostro en tierra a los pies de Jesús y le dio las gracias, no obstante que era samaritano.
Lucas 19: 1-5
Jesús llegó a Jericó y comenzó a cruzar la ciudad. 2 Resulta que había allí un hombre llamado Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, que era rico. 3 Estaba tratando de ver quién era Jesús, pero la multitud se lo impedía, pues era de baja estatura. 4 Por eso se adelantó corriendo y se subió a un árbol sicómoro para poder verlo, ya que Jesús iba a pasar por allí.
5 Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo:
—Zaqueo, baja enseguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa.
Lucas 19:10
10 Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Preguntas para Discusion
- Para romper el hielo: Si alguien te siguiera de lunes a sábado y escribiera una sola frase describiendo el “reino” que gobierna tu vida ¿qué crees que escribiría?
- ¿Qué viene a tu mente cuando escuchas la palabra “bendecido”? ¿Cómo desafía eso la definición que Jesús da en Mateo 5:3?
- Lee Mateo 5:1–3 y Lucas 19:10. ¿Por qué crees que Jesús comienza el Sermón del Monte bendiciendo a los pobres en espíritu? ¿Qué nos dice eso sobre el corazón de Dios?
- ¿Cómo es ser pobre en espíritu diferente de simplemente ser humilde o tener baja autoestima? ¿Cómo podemos vivir reconociendo nuestra necesidad de Dios sin escondernos detrás de una imagen?
- ¿Qué área de tu vida necesitas dejar de fingir que está bien y comenzar a reconocer tu pobreza espiritual? ¿Cómo puede este grupo apoyarte en eso?
Proximo Paso
Jesús no bendice a los fuertes espiritualmente, sino a los sinceros. El Reino no es para los que actúan bien, sino para los que admiten su necesidad de gracia. Esta semana, en lugar de esforzarte más, intenta rendirte más. Ahí es donde comienza el Reino…no con fuerza, sino con rendición.
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